Reservas llegan a $us 4.819 millones tras emisión de bonos soberanos

El repunte de las RIN devuelve al país a niveles de hace cuatro años, aunque economistas advierten que persisten riesgos fiscales, presión cambiaria y obligaciones millonarias que mantienen frágil la situación financiera del país


Las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central de Bolivia alcanzaron los $us 4.819 millones el 14 de mayo y cerraron en $us 4.694 millones el 15 de mayo de 2026, según la Información Estadística Semanal del ente emisor.

El dato representa el retorno de las reservas a niveles que Bolivia no registraba desde abril de 2022, antes del deterioro acelerado provocado por la caída de ingresos hidrocarburíferos, la escasez de divisas y la presión sobre el mercado cambiario.

La magnitud del salto resulta significativa. A finales de abril de este año, las reservas se encontraban en $us 3.706 millones. En menos de dos semanas, el indicador subió más de $us 1.100 millones. El repunte coincidió con el retorno de Bolivia a los mercados internacionales mediante la emisión de bonos soberanos por $us 1.000 millones.

La operación financiera, concretada a inicios de mayo, logró una demanda cinco veces superior al monto ofertado y atrajo a 166 inversionistas institucionales internacionales. Parte importante de esos recursos ingresó posteriormente al Banco Central y fortaleció temporalmente la posición externa del país.

A ello se sumó la valorización internacional del oro, que continúa siendo el principal componente de las reservas internacionales bolivianas. Las estadísticas oficiales muestran que el metal precioso concentra la mayor parte del respaldo de las RIN, mientras que las divisas líquidas siguen en niveles considerablemente menores frente a los registrados hace una década.


Persisten riesgos fiscales y externos

Aunque el incremento de las reservas representa una señal positiva para la estabilidad financiera y la capacidad de pago externo del país, economistas consideran que el escenario continúa siendo frágil.

El economista Óscar Mario Tomicianovic sostuvo que, pese al repunte, los indicadores internacionales de adecuación de reservas todavía no cumplen los estándares recomendados.

El especialista recordó además que Bolivia tiene programados alrededor de $us 1.900 millones en pagos de deuda externa bilateral, multilateral y a tenedores de bonos, cifra que podría aumentar tras las recientes operaciones financieras internacionales.

Tomicianovic advirtió también que el elevado precio internacional del petróleo y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio podrían generar nuevas presiones sobre la disponibilidad de dólares y elevar los costos de importación de combustibles.

A ello se suman los conflictos sociales internos, que —según el economista— podrían afectar futuras colocaciones de bonos soberanos y dificultar nuevas negociaciones de financiamiento externo.

Pese a la recuperación observada en mayo, especialistas coinciden en que el principal desafío para Bolivia seguirá siendo sostener el ingreso de divisas mediante exportaciones, inversión y crecimiento económico, y no únicamente a través de endeudamiento o valorización temporal de activos.

Además, el comportamiento futuro de las reservas dependerá de la capacidad del país para generar nuevas divisas mediante exportaciones y recuperación productiva.

Fuente: El Deber

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