Oriente Petrolero volvió a dejar una pobre imagen futbolística y terminó empatando en condición de local frente a Guabirá, en un resultado que volvió a generar descontento entre sus hinchas.
La realidad es que Oriente sigue sin mostrar un buen nivel futbolístico y todavía está lejos de convencer plenamente. Sin embargo, el resultado del empate termina maquillando las falencias y la desprolijidad que el equipo evidencia en su funcionamiento colectivo.
La primera incidencia importante llegó apenas a los cuatro minutos. Peredo recibió un pase largo a profundidad, encaró al portero Torres y terminó siendo derribado dentro del área grande, acción que el árbitro sancionó como penal.
Rafinha fue el encargado de ejecutar la pena máxima, pero su remate de derecha fue contenido por Torres, quien adivinó correctamente la trayectoria del disparo. Sin embargo, el VAR intervino y llamó al árbitro Eloy Alemán para ordenar la repetición del penal debido a invasión en el área por parte de jugadores de Oriente.
En la segunda ejecución, Rafinha volvió a tomar el balón y esta vez no falló, colocando el remate junto al palo izquierdo del arquero para abrir el marcador.
Las constantes transiciones rápidas de defensa a ataque de Guabirá complicaron reiteradamente a la zaga refinera. Los delanteros azucareros aprovecharon los espacios y generaron más de una ocasión clara para ampliar la diferencia con un segundo e incluso un tercer tanto.
El empate de Oriente llegó también desde los doce pasos. Tras una jugada dentro del área chica, el balón impactó en la mano de Áñez y el juez cobró penal. Marcelo Martins ejecutó con la serenidad de un goleador experimentado y marcó el 1-1 a los 21 minutos del primer tiempo.
La primera etapa se fue sin pena ni gloria, en un partido atípico entre equipos cruceños, que históricamente suelen protagonizar encuentros intensos y bien disputados. Tanto Oriente Petrolero como Guabirá mostraron poco fútbol, muchas imprecisiones y escasa generación ofensiva, dejando una sensación de deuda en el espectáculo.
En el complemento, Guabirá salió con una postura más agresiva y apenas a los tres minutos ya avisaba con peligro sobre el arco refinero. Sin embargo, cuando el conjunto azucarero atravesaba su mejor momento, apareció una acción determinante. Tras una infracción de Gil sobre Nacif, el árbitro Jordi Alemán sancionó tiro libre a favor de Oriente.
De esa pelota parada nació el segundo gol albiverde. Lovera ejecutó un centro casi perfecto al corazón del área y allí apareció Marcelo Martins, quien volvió a demostrar su especialidad en el juego aéreo. El goleador se elevó más que todos y conectó un cabezazo limpio y contundente para ampliar la ventaja refinera.
El empate para Guabirá llegó a los 84 minutos, tras una brillante acción individual de Ronaldo Sánchez, quien dejó en el camino a Leandro Otormín ante una marca endeble y, con un toque de tres dedos, envió un centro preciso para Ricky Añez. El delantero apareció sin marca dentro del área y definió con tranquilidad para decretar el 2-2 definitivo.
Pese al resultado de empate, Oriente Petrolero dejó una imagen preocupante durante la noche del jueves, mostrando un evidente decrecimiento futbolístico. En el entorno albiverde existe preocupación por el rendimiento de varios jugadores incorporados esta temporada, quienes todavía no lograron responder a las expectativas generadas con su llegada.

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